domingo, agosto 11

La alegría de lo sencillo

Vivimos en un mundo agitado; nos gusta lo rápido, lo inmediato, y casi siempre, lo complicado. Si bien la vida que hoy tenemos está rodeada de grandes cantidades de comodidad y enmarcada por la ley del mínimo esfuerzo, a diferencia de quienes abrieron camino para llegar al claro en medio del bosque, nosotros no hemos tenido más que disfrutar el contexto cargado de beneficios con el que hemos llegado al mundo. 

En muchos sentidos un ser humano de este nuestro tiempo tiene grandes ventajas respecto los seres humanos que le han precedido; pudiéramos caer en la tentación e ilusión aparente del progreso como fin en sí mismo, pero no podemos dejar de afirmar que unas cosas van por otras. La vida sencilla, la que se disfruta incluso más plenamente, nos parece en muchas ocasiones una vida aburrida porque no se lee en clave de consumo ni de riqueza económica. 

Hay que volver a valorar el detalle, lo que se revela como pequeño, como insignificante; lo sencillo esconde una grandeza sutil, inusitada, fascinante. Hay que saber encontrar la alegría de lo sencillo, regocijarnos por la vida en cuanto vida; pero ¡cuidado!, esta valoración de lo austero podría pensarse que significa una privación, una negación de la vida en sí misma, podría pensarse que quiere decir tibieza en la simpleza de las cosas y del sinsabor en los instantes vividos. No es ese el planteamiento. Valorar lo sencillo, volver a las cosas mismas, dar cabida al sentido común y a la tranquilidad de una vida que no se deje gobernar por lo económico, pero que tampoco lo desprecie, necesita y precisa un equilibrio. Ese equilibrio no podemos lograrlo a plenitud si nos limitamos a nuestro propio y cerrado mundo. Es necesario levantar la cabeza, escuchar el llamado claro de Dios que no deja de buscarnos. Como dice el Papa Francisco "nos primerea". 

Hoy mientras he recorrido la tranquilidad de La Paz, en especial cuando he entrado en la Catedral, me he dado cuenta que la vida puede ser más hermosa si dejamos que entre a nuestra vida la Gracia, que no se manifiesta de modo petulante, como en la publicidad, como en el marketing, sino que es un llamado especial que toca nuestro corazón cuando somos capaces de romper nuestra propia inercia. La alegría de lo sencillo nos arrastra si dejamos la puerta abierta..."Creo, Señor, pero aumenta mi fe" (Marcos. 9, 24)




miércoles, agosto 7

Conversión demorada

Imagen obtenida en: http://www.alaspapel.com/2011/06/por-que-no-despega-el-e-book-en-espana.html



Durante años me he resistido. Hoy caí, me convertí.

Los hechos (no necesariamente en orden cronológico):

1. Descubierta la necesidad expresa de encontrar textos que no se encuentran en librerías: "están agotados, señor" me decían una y otra vez. Pensé entonces que debería resignarme a una búsqueda exhaustiva que no habría de llevarme a ningún lado. ¡Creo que eso abrió la puerta!

2. De modo no necesariamente una escritora talentosa me contactó para ofrecer sus servicios en la organización en la que trabajo. Me indicó que podía acceder a uno de sus textos en Amazon y así conocer lo que puede ofrecernos. ¡Me convenció!

3. Hace algún tiempo compartí con mi esposa, y revisamos entonces hasta dispositivos, las opciones que el mercado ofrecía. Encontré entonces aplicaciones que me permitían acceder si tener que comprar un dispositivo en específico. ¡Me entusiasmó!

El caso es que hoy, 7 de agosto, he terminado la lectura de mi primer libro electrónico. Me resistía a perder el aroma del papel, algo que siempre me acompañará; pero he caído, vencido por la comodidad de traer toda la biblioteca de Alejandría, hablo en alegoría no se espanten, en el bolsillo del pantalón. ¿Quién puede resistirse a la idea de traer consigo todos los libros que ha podido atesorar?

Si bien el papel ofrece romanticismo hoy las pantallas y las luces, que las permiten, no dejan de presentarse en un rol específicamente seductor. No habré de decir adiós al libro impreso, no podría resistirme a él. Pero si debo decir "hola" a lo que el libro electrónico puede ofrecernos. 

Y tú, ¿ya eres un converso?

martes, julio 30

Promoción lectora en imágenes

Foto: http://www.labutaca.net/peliculas/wp-content/uploads/2010/06/tardes-con-margueritte-cartel1.jpg


Siendo aficionado a la lectura he tenido en más de una ocasión, inclusive como profesor frente a grupo, bastante difícil la labor de poder explicar a terceras personas los beneficios que la literatura ha traído para mí en términos de mi desarrollo profesional y personal. Siempre he tenido la gana de compartir lo que leo y lo que voy reflexionando sobre lo que leo; este blog, por ejemplo, es solo un reflejo de dicha intención. 

¡Creo que ahora, después de una tarde de película, lo tengo más fácil!

He encontrado un extraordinario recurso para hacer ver a otros que con la lectura, en nuestra percepción y asimilación, no solo cambia el mundo que nos rodea  sino que, sobre todo, cambiamos nosotros mismos. Desde adentro todo se mueve, se reacomoda; hay en la lectura una mudanza eterna, un intento por diseñarnos de mejor forma. Ya no somos los que cerramos la última página de un texto (o desplazamos por última vez el dedo sobre la pantalla, para adaptarnos a los tiempos), los mismos que iniciamos, horas o días antes, la lectura de una obra literaria. Pienso en las serpientes, cambian la piel pero siguen siendo ellas mismas, retan al contexto que debe reconocerlas nuevamente como las mismas con ligeros "ajustes". Así sucede con uno de los protagonistas de la historia que he conocido y que, profundamente, me ha conmovido. 

Germain Chazes, intepretado por el grande (en más de un sentido) Gérard Depardieu, acude por las tardes a sentirse arropado por las palabras que, con gran humanidad, suele leerle Margueritte. Ella, personaje frágil y delicado en el andar, pero fuerte y valiente para ablandar el corazón de un "bruto", representa sin duda una versión más humana del maestro de educación inicial que en lugar de abrir puertas las cerró, aparentemente para siempre. El profesor frente a grupo, que vemos dibujado en los retazos de recuerdos de Chazes, es una antítesis redonda, de lo que no debe ejercitarse en práctica docente y de alguna manera retrata, también, los estériles intentos de la cultura occidental por revivirse a sí misma a partir de la exigencia, y no del descubrimiento, del saber. 

Ya son diversas las cintas que, por otro lado, acuden como en cruzada a rescatar el papel del adulto mayor; estas aproximaciones artísticas rechazan de forma categórica el destino aparentemente irremediable del anciano perdiéndose de quienes le rodean, y ellos de él, por estar inmersos en una cultura del abandono por un ejercicio necio de renuncia a lo valioso.  Curioso que, apenas hace unos días en Río de Janeiro, Papa Francisco reflexionaba sobre lo necesario en términos de presencia para la sociedad actual de las y los ancianos, en especial para la juventud de estos días. En sus primeros días de pontificado exhortaba a los cardenales a ser como el "buen vino"; siguiendo esta idea, tengo clarísimo que Margueritte es el buen vino que llega a tiempo a la mesa de Chazes. Un encuentro fortuito que encuentra cauce en la literatura, en la búsqueda de la palabra, en el oído afinado para la escucha atenta e imaginativa que como lectores tanta falta nos hace. No solo aprendemos leyendo, también escuchando. No solo aprendemos escuchando sino también reflexionando. No solo aprendemos reflexionando, también dialogando. Lectura y conversación, poderosas herramientas no solo para dotar de sentido nuestra vida sino para salir al encuentro de quien, con afecto, está a nuestra espera para enriquecernos y dejarse enriquecer. 

Lectura y conversación que pueden curar el alma, llenar los vacíos, evitar las fugas. Hacernos más plenos. "Mis tardes con Margueritte" es diálogo en imágenes, compendio además de comunicación no verbal. Espero que puedan verla y deleitarse con un cine, sencillo si se quiere, pero realmente apegado a la vida misma. Aquí dejo el trailer en español



Para a quien esto interese: 

Web en francés, sobre la cinta. 



martes, julio 23

Metrobús, España, Adopción

http://www.metrobus.df.gob.mx/images/galeria/d1.jpg


Viajo en metrobus prácticamente desde que este sistema de transporte fue inaugurado en la Capital en un mar de pendientes y otras deficiencias, por ejemplo los humorísticos diablitos de luz (en el enlace una foto para quien no conozca el término); la inauguración intempestiva se efectuó, como podrás adivinar lector, para que el entonces Jefe de Gobierno, candidato sempiterno a la presidencia de México, pudiera dar el paseillo ante las cámaras y lucirse.

Fue después un escaparate de promoción constante para el siguiente Jefe de Gobierno, aspirante también a la silla presidencial con posibilidades de volverse también sempiterno cuando el sempiterno desfallezca o bien de sus aspiraciones o bien de su vida.

Como quiera que sea, el transporte ha resultado útil, entre ciertas polémicas que no han faltado, pero por este medio al día circulan en la Ciudad de México, sólo en la línea uno (la primera), más de 440 mil personas. No hay que ser genio matemático para saber que por lo menos en los días laborales comparten la humanidad más de 2,500,000 personas. Definitivamente un mundo aglomerado. 

http://www.fondos10.net/wp-content/uploads/2010/07/Bandera-de-Espa%C3%B1a.jpg
Eso en México, pero mientras tanto en la Península...

Ante la crisis económica brutal que tiene al pueblo y al Gobierno Español contra la lona, se han buscado limitar las áreas de "gasto" no necesariamente trascendentes para el espectro público con la finalidad de mantener la nave a flote. He seguido con atención, por interés personal y familiar, las notas periodísticas sobre cómo han venido evolucionando las cosas. Y hay miles de variables en la discusión y en el entono español que podrían analizarse. 

Me quedo con una idea resumida en la siguiente nota "Críticas al gobierno por su intención de no financiar la reproducción asistida de mujeres solas y lesbianas". Se propone qué únicamente las mujeres infértiles, dentro de un lazo varón/mujer, puedan participar del financiamiento público. La sociedad civil, en diversas concepciones se ha venido manifestando, muestra de ello un inteligente tuit encontrado en mi timeline hace poco: 




Me hizo mucha razón el comentario de @ldpsincomplejos. Mucho de lo que pasa en España es, me parece por lo menos en el tema cultural y de moral relativista, un reflejo de lo que está pasando por estas latitudes ex novohispanas a modo de caldo de cultivo. Es decir, pronto podríamos vernos como ellos se ven ahora, divididos en lo público y en lo privado de modo que a veces parece irreconciliable. Si la crisis no es sólo económica sino que se expresa en el dinero pero obedece al cambio de actitudes de la sociedad, sumado a políticos, de cualquier frente, poco competentes por no utilizar palabras altisonantes. 

En México, el mejor reflejo del tuit presentado es justo la publicidad que nos "ilumina" a los viajeros del Metrobus. Son dos tipos de mensajes que todos esos 2,500,000 de conciudadanos que circulan por la Línea Uno, por lo menos, hemos observado. Me ha pasado encontrar anuncios de clínicas proabortistas, a quien me rehuso a hacer promoción en este espacio, frente a anuncios de clínicas de reproducción asistida, a quienes tampoco hago promoción. Y constato entonces un contraste en la realidad que en ocasiones es así de opuesta en aquello que la compone. 

Por un lado la necesidad de quien quiere "deshacerse" del "problema", por otro lado quien quisiera, y no puede, "recibir" el "sueño" más anhelado. No soy consultor financiero pero ahí hay, si no me equivoco, hay una "oportunidad de negocio". Alguien tiene "algo" que alguien más quisiera. Como bien ha dicho el tuitero español, definitivamente nos sale mejor la síntesis de situaciones contenidas en las dos caras de una moneda si efectuamos un compromiso claro con la adopción. Me atrevo a suponer que en todos los términos, incluido el ámbito financiero si es lo que eso interesa, existirían ventajas. Conectamos con el tema del negocio y es justo otro matiz que tenemos que encontrar en esta reflexión. La adopción a gran escala no parece viable en México por un tema de procedimiento burocrático (ya les contaré la experiencia de trabajar justo en la Institución del Estado Mexicano que vigila dicho proceso) y por otro, hoy en día la adopción toca intereses financieros de terceros que, aunque se precien de "humanitarios" no habrán de renunciar a su tajada de pastel. 

Por un lado, en lógica actual, hay que entender que tanto el aborto como la reproducción asistida son: ¡un negocio! Aunque ambos se "disfracen" de maneras de "ayudar" o "apoyar". En términos llanos en México, por ahora, el único de estos negocios financiado con dinero público es el aborto dentro del ámbito de competencia del Gobierno del Distrito Federal. Y todos han centrado la reflexión pública en lo que pasa en los hospitales y clínicas de control estatal pero ¿ y las clínicas privadas que prestan su "servicio" con el ropaje lingüistico de "interrupción legal del embarazo" ? ¿Tenemos algún reporte, informe, que nos presente lo que ahí sucede? Negocio redondo y poco transparente, huele bien ¿no? Seguramente en unos años podremos conocer casos tan cruelmente impactantes como los que se han descubierto recientemente en Estados Unidos, tan poco difundido por cierto por los medios masivos de comunicación de hoy (aquí un recuento del caso Gosnell).

Por otro lado, los ingresos de las clínicas de reproducción asistida no son precisamente "servicios médicos" de fácil acceso para la mayoría de la población. Y nos refuerza la idea: "que los pobres adopten, nosotros los ricos nos hacemos hijos por encargo". Si bien esta es una "conquista" de la así llamada "re ingeniería social", con mucho mayor tiempo de operación que el aborto, y con un apoyo menos claro de la izquierda gobernante, es justo reconocer que los laboratorios para lograr un humano, perdiendo muchos otros humanos en el camino, son un gran target de análisis sobre mercados financieros. Seguramente a ellos tampoco les vendría bien, para su prospectiva económica, que la adopción pudiera establecerse como solución. Habría pues "costo de oportunidad". 

Así las cosas en esta ciudad con transporte público que desnuda la contradicción que en sí misma representa la sociedad mexicana más "progresista" y de "avanzada". La izquierda pragmática se nos ha revelado como la mejor manera de impulsar el capitalismo salvaje donde los seres humanos somos piezas de cambio y recambio; paradójico, el "progreso" de la izquierda significa el triunfo del mercado agreste, iracundo y poco sensible a la realidad humana. 

Y usted, lector, lectora, entrañable, ¿cómo puede ayudarnos a posicionar la adopción como la alternativa más humana? 

sábado, julio 13

Nuestro Reilly Interior



Novelista para mí desconocido y obra jamás imaginada. Una grata sorpresa la lectura de este texto. 

Los desvaríos de Ignatius Reilly reflejan el contraste cultural del occidente capitalista, con toda su maldad podríamos incluso parafrasear al personaje. Un encadenamiento de reflexiones que nos brindan dos alternativas: o estamos  ante un loco deprimido o estamos ante un genio enloquecido. No hay aún, en mi experiencia como lector, un acuerdo en esta dicotomía. 

John Kennedy Toole no observó nunca publicada su novela "La conjura de los necios". La leyenda entorno a él y a su texto no puede ser más negra. Suicidio por no encontrar quien publicara su obra. La madre del autor, fiel reflejo de "Irene" la madre de Reilly, persiguió al editor Walker Percy , hasta lograr la publicación del texto. Esto se revela brevemente en el prólogo que funge como un proemio para la obra en sí misma. Una prólogo excelentemente elaborado que cumple con la característica de ser una invitación a la lectura de la novela, una brillante puerta de entrada que nos atrae como lectores. 

Mediante la lectura uno se experimenta transportado en el tiempo y en la propia ubicación geográfica, algo no fácil de lograr. Se experimenta uno mismo como un peatón más, a las afueras  de los centros comerciales, de los bares, descritos en el texto, observando en primera línea lo sucesos que se relacionan a la historia. La misma brisa marina de Nuevo Orleans nos acaricia aunque nunca hayamos estado ahí. Frente a nosotros el trance entre los años 50 y los años 60, una sociedad americana que se pisa la cola así misma. Un gran logro en la ambientación, en el contexto y en los personajes cuya historia parece crecer desde la nada existencial que representan. 

Como a Percy, el editor, también yo al leer el texto en público me he visto sorprendido por mis propias carcajadas.  No solo existen instantes de humor negro e ironía hechos palabras e ideas sino que se revela un reflejo claro de lo que todos podemos aborrecer del lado fanático de la moral que, al imponerse desde la obligación y no de la experiencia del deber, nos ata a un encadenamiento de soliloquios vacíos y carentes de cualquier sentido. 

Cuando con desdén nos situamos frente al otro, cuando lo ajeno nos parece invasivo, en el instante que cedemos a la crítica visceral de lo que nos resulta diferente, nace en nosotros un pequeño Ignatius Reilly; incluida inexplicablemente en nosotros su visión cósmica denunciante de la escasez de geometría y teología en esta vida nuestra que se discurre lentamente.

De entre los diversos personajes del universo Toolesiano la "señorita Trixie" es por mucho la cereza de un pastel que se nos revela como apetecible y abominante al mismo tiempo. Cruel analogía de las condiciones laborales de las esperanzas fallidas que se nutren de las autocomplacencias, la "señorita Trixie" dota de inhumana hilaridad, con su "Gloria" y su "Gómez", una historia que revela el rompecabezas casi al cierre de la trama. La dinámica en "Levy Pants" me hizo experimentar, por cierto, la misma risa incontenible que provocó Cortázar, en Rayuela, con el concierto de piano en un departamento lleno de desvaríos. Estas dos escenas, parecidas en el efecto producido al lector, suelen ponernos contra las cuerdas. El autor que produce estos efectos gana la batalla y permanece en nuestra memoria. Un aspecto, el humor bien manejado, tan necesario en esta época nuestra.

Esta no es una novela de momentos; es un momento de la literatura para valorar la novela como un método de creación literaria que representa la necesidad humana de explicarse a sí misma. 

Para a quien esto interese:

KENNEDY TOOLE, John., La conjura de los necios., Trad. J. Alvarez Flórez y Ángela Pérez., Anagrama., México., 2012., p.389.

Sobre el autor una interesante entrada en el Blog Personajes con Historia. Puede verse aquí.