lunes, marzo 24

Siguiendo huellas en Baviera

Libro del mes, correspondiente a Febrero 2014.

A modo de continuar la reflexión sobre la figura de Benedicto XVI elegí éste texto como segundo libro del año. 



En febrero de este año recordamos la humilde renuncia de un Papa a un año de suceder; algo no visto en muchísimo tiempo y que nos ha tocado a nosotros. Resumí mi despedida en algunas entradas de este blog; recuerdo por lo menos "El Adiós de un Padre" y, las reflexiones de Ratzinger expuestas en sus memorias y brevemente reseñadas en "El Oso de Benedicto".

Escribo esta entrada el día 19 de marzo, aunque seguramente se publicará después. Hoy es el día en que la Iglesia celebra a San José; Papa Benedicto XVI lleva el nombre de "José" por lo que celebramos su Santo y le encomendamos de modo especial a lo largo de esta jornada (hablo en plural pues sé que habrá muchas personas más que lo tendrán presente durante este día). 

Sobre el texto puedo decir que me ha sido de utilidad para comprender las raíces del Papa hoy emérito y cómo su tierra de origen ha nutrido su personalidad, moldeado su pensamiento y afinado, incluso así me lo parece, su teología. Recuerdo que la primera vez que me puse a considerar la infancia de este Papa fue por la publicación de una sencilla carta, sus peticiones de Navidad, que escribió cuando niño y que fue encontrada en una de las casas que habitó en su recorrido por varios pueblos alemanes cuando su padre ejercía de policía rural. Puede verse la carta en el siguiente enlace.

En lo personal ha sido fascinante para un servidor conocer el "modus vivendi" en la Alemania católica, algo que me parece plenamente desconocido pues mi familia proviene del área "luterana" de la nación. Aunque es un mismo pueblo, he podido apreciar matices diferentes en este recorrido por las praderas y las campiñas agrícolas de Baviera frente al norte que asemeja más a la industrialización y la vida "moderna"; creo que he podido profundizar un poco en el contexto de nacimiento, infancia, formación, estudio y profesión de Joseph Ratzinger; esto ha sido posible tanto por la descripción hábil y sencilla de la autora como por las fotos con las que ella hizo acompañar su texto y que brindan al recorrido una perspectiva mucho más integral.

Este texto coincide, además, en el momento de su proyección y elaboración con la visita del entonces Papa a Alemania (en especial a Baviera) en 2006. La autora se encontraba siguiendo entonces las huellas de Benedicto XVI en una doble dirección: una primera en el pasado, buscando comprenderlo más íntimamente; y en otro sentido, más actual si se quiere, el seguimiento en aquél presente que hoy parece muy difuso. Este viaje, tristemente, es recordado por el mundo "moderno" por la "lección de Ratisbona" donde las palabras del Papa fueron tergiversadas por la cobertura mediática, dando la apariencia general de intolerancia y desprecio hacia el mundo árabe y en particular hacia la religión musulmana. Cosa que uno puede descartar al leer el texto original, puede verse aquí.

Un libro adecuado a los objetivos por los cuáles fue construido; sin embargo, en ocasiones me dio la impresión de ser elaborado un tanto al vapor gracias a las coincidencias personales de la autora, con destacadas personalidades, que van "allanando" el camino a lo que le interesa descubrir y lo que pretende presentar en su texto. No sé, en tiempos y recursos materiales, cuánto hubiera invertido un autor en generar un retrato parecido sin tantos apoyos en el camino. Esto desde luego que no puede ser reprochable a la autora: ¡encontró una oportunidad y la aprovechó para incrementar su presencia ante su público al compartir un mensaje que le parece necesario comunicar!. En México, le solemos decir "colmillo".

Al conocer un poco más la historia de la autora, puede uno comprender aún más a detalle, sus motivaciones a escribir y presentar este texto en especial. Una historia previa que incluso tiene ciertos pasajes con el "tiempo cardenalicio" del ahora Papa Emérito. Comparto una reseña que he encontrado sobre la autora y su novel obra en el siguiente enlace.

Sintetizando, puedo decir que este texto es un complemento útil, pero no indispensable, al conocimiento de la figura de Joseph Ratzinger.

A quien esto interese:

BORGHESE, Alessandra., Tras las Huellas de Joseph Ratzinger., Ed. Libros Libres., Trad. José Ángel Agejas Esteban., Madrid., 2007., p. 182., ISBN: 978-84-96088-67-2 

lunes, marzo 17

Programaciones raciales

Libro del mes, correspondiente a Enero de 2014.



No dejo de sorprenderme de lo bajo que puede caer el ser humano cuando pretende volar muy alto. Queremos alcanzar glorias mundanas: poder, reconocimiento y dinero. En esa necesidad enfermiza de aferrarnos a lo vacuo, no solo nos perdemos nosotros mismos sino que condenamos a la espiral de la degradación a quienes nos rodean; y reconozco que no solo nos rodean personas, sino que considero como realidades circundantes a la vida individual los grupos, las iglesias, las escuelas, las organizaciones, las naciones, y en general, las culturas. En batallas necias, y carentes de humanidad, hemos visto perder mucha riqueza material, espiritual, pero también eminentemente personal (para quien tenga duda, la principal riqueza está en las personas mismas); todo lo valioso se pierde, se elimina en ocasiones, se eclipsa la luz obtenida en comunidad amenazada por la oscuridad que solo el individualismo recalcitrante es capaz de producir. Es un barro que mancha y que no es fácil lavar ni desprender de la blanca prenda del espíritu humano. 

No podía pensar en otra cosa mientras leía el primer libro del año. Alguien podría decirme: ¡pésima elección para iniciar un nuevo año! Pero creo que he entrado a este 2014 reconociendo que la maldad tiene múltiples formas de manifestarse y que no puede pensarse que este terror, producto del más descabellado delirio nacionalsocialista, ha quedado en el pasado para siempre. Hemos como humanidad condenado a Hitler pero hemos reproducido, y seguimos haciéndolo, sus desquiciadas estrategias (la nota de la eutanasia infantil en Bélgica, aquí la nota de El País y  aquí una valoración de Infocatólica, nos muestra como las ocurrencias nacionalsocialistas han progresado en la sociedad actual).

Una de las maneras en las que el terror vivido sigue presente, ahora más "blando" y astuto, adoptándose  a nuestra época con formas sutiles y engalanadas,  es la manipulación ideológica en pos de una utopía que incluye la eliminación de aquellos que no pueden, en virtud de su raza, participar de esta falsa gloria. El otro como infierno, lo ajeno como negación. Esto que se vivía, desde otro extremo, afirmando a unos por encima de otros, es retratado en La casa del Bosque de Marbach; en este sanatorio oscuro, una casa silenciosamente resguardada en la inmensidad de ahora anteriores territorios alemanes, sin tener posibilidad de recurrir a lo que hoy ofrecería la tecnología perversa de la clonación y de la fertilización a diestra y siniestra, se busca prolongar y garantizar la existencia de la raza considerada suprema. Oficiales alemanes reducidos a sementales seleccionados por el azar al no morir en el campo de batalla, muchachas alemanas "puras" condenadas a meros vientres/úteros de alquiler con prioridad alta para el estado (nada parecido a nuestros días, ¿verdad') y la tristeza de saber que al jugar a la reproducción orquestada excluimos a Dios de la vida cotidiana y común, de la realidad misma es desterrado de modo inmisericorde. Una realidad sin Dios que tiende a tornarse cada vez más asfixiante y a la que parece no puede oponerse una salida; callejón cerrado, el que viven los personajes, al que se le esconde la entrada y pareciera que nunca la tuvo: ¡encierro en la podredumbre!, ¡corral de matadero! Al "morir" Dios, en la mente de los hombres, todo es posible; todo lo que el poder, el reconocimiento y el dinero pidan deberá ser cumplido, al costo que sea, al sacrificio que se obligue un nuevo Baal. Existencia autoreferenciada: principio y final variable y alternativo, falsa alegría y triunfo disimulado al disfrazarse el pánico que se obtiene al mirar el espejo.

Al final de todo una casa en el silencio del bosque, atestiguando el silencio obligado que el humano se impone a sí mismo por el temor que le produce el hecho de hablar sobre sus más hondas derrotas, por la negación de su propio espíritu, y por la estúpida falacia de pensar que la maldad no puede volver a repetirse. Solemos pensar que "un rayo no cae dos veces en el mismo lugar", sentémonos a ver el espectáculo de nuestros días y no ocultemos el asombro de atestiguar que un solo sitio es golpeado por toda una tormenta eléctrica que se ríe de cada uno de nosotros al soltar toda su furia.  

Para a quien esto interese:

ASPAS, Francisco Javier., La Casa del Bosque de Marbach., Libros Libres., ISBN: 978-84-15570-25-7

Programa grabado con el autor en Periodismo Digital.


martes, marzo 11

Un peso específico

Hoy he tenido la desgracia de encontrarme con los efectos de la corrupción en sus formas más rebuscadas e instaladas en la "normalidad". Promovidas estas prácticas desde posiciones muy encumbradas.

¿Habrá un momento en que podamos eliminar este aspecto oscuro de la relación entre personas/organizaciones?

Hay muchas ganancias secundarias, me queda claro. Muchas personas obtienen un beneficio que convierte el problema no solo en un tema moral sino en un tema económico, en ocasiones hasta se "revela" como un ámbito de supervivencia. Si no es así, no puede ser. Sin embargo, la mayoria puede reconocer como negativo, como algo malo, cada acto de corrupción. Aunque den una calificación negativa, buscando acallar el grito de su conciencia, afirman que no puede dejar de hacerse; el mal menor en su máxima expresión. Es como aquél médico que fuma, sabiendo los efectos del tabaco en su organismo.

¿Cómo destrabar lo que parece profundamente enquistado? ¿Cómo eliminar un cáncer que se ha propagado por todas partes? ¿Cómo evitamos que la destrucción de lo humano se normalice hasta parecer y confundirse verdaderamente con lo humano?

Sé que en lo individual, en lo personal está el cambio que quisiéramos. Las gotas forman un río pero ¿cómo unir las gotas que están desperdigadas incapaces de organizar el río que puede convertirse en océano?

Además de estas dudas, hay otra cosa que me inquieta hoy de modo especial: ¿qué sustenta el argumento del corrupto?, ¿cómo puede justificar su proceder? Perdonen ustedes, a lo mejor les parece absurda mi duda e intrascendente, pero no encuentro más que la velada característica de un misterio que  ni los corruptos mismos podrían explicar.

miércoles, febrero 19

Más y más

Me viene en camino un nuevo cargamento. Poca escritura por estos lares pero mucha lectura

¡Gracias a Dios y a mi Señor Padre!

sábado, enero 25

Comienzos de un 2014

Ha sido un tanto vorágine. Ritmo, movimiento, pero también una importante época de celebraciones en mi vida. Un nuevo año es un nuevo inicio, pero también debe ser un momento para reflexionar que no todo en la vida es nuevo y no todo lo nuevo es en sí mismo valioso. Hay cosas que perduran, hay situaciones que van evolucionando favorablemente. Hay otros asuntos tan añejos como uno mismo, que a uno no le conviene, ni por mucho, dejar pasar. Pues no todo lo que pasa deja en sí mismo de ser importante. 

La vida como ir y venir, pero también como dejar y conservar, despedirse y aferrarse, olvido y permanencia. 

¿A qué nos aferramos cada uno de nosotros? Valdría la pena preguntarlo, valdría la pena meditarlo. Hay cosas, situaciones, emociones, personas, anhelos, sueños, ideales que nos permiten plantar cara al tiempo y al destino inevitable que nos espera, y en ocasiones nuestro apego a estas importantes realidades es verdaderamente frágil; en cambio, hay cosas mucho menos importantes a las que solemos "pegarnos" pensando, y penando, que sin ellas la vida no será la misma. Siempre existe la invitación a la balanza de la vida, siempre está la posibilidad de sopesar lo verdaderamente significativo y elegirlo a pesar de las múltiples distracciones que nos rodean en estos tiempos. 

He iniciado un nuevo año en mi vida, pero hemos iniciado también, mi esposa y yo una nueva etapa en nuestra vida. Hemos consolidado ya 5 años juntos como matrimonio, ante Dios y ante los hombres. Motivo grande de celebración cuando los medios oficiales de la vida presente nos indican que los matrimonios hoy por hoy no suelen durar ni dos años. Ahí vamos, día con día, combinando las "hieles o las mieles sabrosas" como dice el poema que hoy uno de nuestros hijos ensaya para su escuela. Lo maravilloso de todo es que reconocemos que esta gracia especial que vivimos no nos viene por nuestros propios méritos y esfuerzos, sino por DON de DIOS. Nuestros propios esfuerzos estarían condenados al fracaso, y es un consuelo enorme saber que en nuestro matrimonio no solo es alianza de uno con una, sino de uno y una en conjunto con quien nos ha dado todo lo que somos y tenemos. ¡Demos gracias a Dios!



Hace 5 años este templo xalapeño dedicado a San José, nos recibía; recientemente le hemos visitado, no solo como nostalgia sino como un verdadero trampolín para todo lo que viene, porque nuestra vida juntos apenas ha iniciado y aún nos falta mucho por recorrer. Los hijos y nuestro proyecto como pareja habrán de marcar el rumbo para los años venideros.