Revisa aquí la comparecencia en su defensa de la vida de Carlos María Abascal Carranza ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Espacio personal para la reflexión que se materializa en algunos garabatos que habrán de acompañarme en el camino.
martes, julio 8
La claridad en los argumentos
Revisa aquí la comparecencia en su defensa de la vida de Carlos María Abascal Carranza ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
jueves, julio 3
El encuentro de dos amigos
Ninguno de nosotros podrá olvidar cómo, en el último domingo de Pascua de su vida, el Santo Padre, marcado por el sufrimiento, se asomó una vez más a la ventana del Palacio Apostólico Vaticano y dio la bendición urbi et orbi por última vez. Podemos estar seguros de que nuestro amado Papa está ahora en la ventana de la casa del Padre, nos ve y nos bendice. Sí, bendícenos, Santo Padre. Confiamos tu querida alma a la Madre de Dios, tu Madre, que te ha guiado cada día y te guiará ahora a la gloria eterna de su Hijo, Jesucristo Señor Nuestro. Amén.
miércoles, julio 2
8 años después...

Cambiamos de partido en el poder, no de maneras: sin darse cuenta, los nuevos
funcionarios se obstinan en ser desoladoramente priistas.
lunes, junio 30
La crónica de un instante
La contraportada nos presenta los comentarios de Eduardo Lizalde, de ello es necesario rescatar que:
...es como todos sus textos un producto de estilo y fractura absolutamente
atípicos y ajenos al de toda la literatura contemporánea en lengua española,
y a lo mejor en muchas otras.
lunes, junio 23
Un resurgimiento necesario
"¿Concibe usted la lucha por una sociedad plural sin los
católicos? ¿Puede haber pluralismo real si la vida pública es sólo para los
laicos?
Durante algún tiempo fue necesario laicizar la vida política mexicana, dado el
carácter religioso militante del Estado Español. Ya no. Hay que integrar. En
México, los católicos se aislaron. No siempre fue así: la Independencia
tuvo detrás a los jesuitas, los liberales tuvieron interlocutores católicos de
altura. Sin embargo, desde la mitad del siglo pasado los católicos se
automarginaron. Sólo los poetas, como López Velarde --tal vez nuestro mejor
poeta-- se atrevieron a ser católicos. Pero hubo pensadores. Vasconcelos es más
romántico que católico. Esta marginación debe desaparecer. No por donde piensan
los teólogos de la liberación; más bien debe recuperarse la herencia de las
teologías de la libertad. Pienso en los teólogos españoles del siglo XVI. Esto
nos haría más fácil a los no creyentes dialogar porque nos pondría ante una
parte sepultada de nosotros mismos. Algo tenemos que hacer todos los verdaderos
liberales para sacar a este desdichado país del monólogo en el que vive...