martes, agosto 23

Recomienzos

Imagen obtenida de: http://personal.us.es/jcordero/PERCEPCION/carpeta02/2-33a.jpg

Como dicen mis múltiples conocidos que se orientan hacia la psicología  lo más importante en la vida tiene forma de círculo, y todo responde a un ciclo, a una apertura y a un cierre. Pero a veces lo complicado es definir los ciclos inmersos en otros ciclos y en general, en el gran ciclo, por el que puede entenderse nuestra vida. Existen aperturas multitudinarias y cierres en soledad, o viceversa. Lo comprendo mejor cuando pienso en círculos concéntricos, y en donde puede descubrirse que todo lo que es parte de la vida misma se encuentra relacionado, a veces, más allá de nuestra humilde comprensión. Todo ciclo tiene un eje, todo círculo concéntrico tiene un mismo núcleo. 

Hoy, en familia, pasamos por la apertura de varios ciclos dentro de nuestro ciclo común, pero también del personal. Y no me conformo con aquello de que "el todo es la suma de las partes"; pues si bien el "todo" es necesario en la concepción del "nosotros", cada uno de los miembros de nuestra familia aporta características personalísimas que nos enriquecen a todos. Hoy el proceso de cada uno de nosotros, aunque con rumbos personales, está por demás entrelazado. 

No sólo pienso en trillado tema de la vuelta a clases, sino en el hecho mismo de atrevernos a un nuevo proyecto en común en el que encontramos entusiasmo, reto, esperanza, no sin preocupación porque las cosas marchen bien. Una nueva etapa. Todo comienzo es horizonte, todo recomienzo es un horizonte ampliado. Lo maravilloso de nuestra vida es que a pesar de estar integrada en estos círculos que se concentran alrededor de un mismo núcleo, tienen un punto que los atraviesa desde el centro hacia el exterior, o bien, desde el exterior hasta el interior. Como en la imagen que juega con nuestra percepción; en rigor, los círculos no se tocan, pero parecen espiral que nos brinda la idea de causalidad.