martes, julio 6

29, ¿en martes?

El martes nunca ha sido mi día favorito, siempre he pensado que es un día prescindible en la semana. De todas las jornadas es la que me parece la más tediosa, la más aburrida. Si bien el Martes de Chesterton era simpático, aunque no tanto como el jueves desde luego, los martes de Sampieri no tienen mucho de especial. 

Para mi grinches (dícese de la negatividad con patas), este año me tocó cumplir en martes. Se me presentaba por la mañana como un martes como cualquier otro, es decír pésimo día; para mí gran sorpresa recibir tantos y tantos mensajes de grandes amigos, amigas y conocidos, me ha levantado el ánimo como yo mismo jamás pensé que tan bien podría sentirme en martes. ¡Y ha sido plenamente satisfactorio!. Agradezco a todas y todos públicamente sus grandes detalles al tenerme presente y recordar mi cumpleaños. Han hecho, con el esfuerzo y dedicación de todos, tal vez sin saberlo, que el martes, este martes aborrecible sea histórico y menos atemorizante. Siempre será el martes agradable en que cumplí 29 años rodeado de buenos deseos y bendiciones y que me olvidé un poco de mi negatividad irracional ante un día de la semana que debería ser como cualquier otro, una ventana de oportunidad. 

Es harto probable, por que así se la juega el destino, que vea mi fin en un martes, espero en Dios que dentro de muchos días más. Llámenle paradoja, pero por lo mientras espero que los martes tengan, a partir de ahora, un nuevo rostro por el agradable recuerdo producido por el calor de la amistad y la camaradería.  

¡De corazón gracias por brindarme su tiempo, amistad, buenos deseos, e intenciones!