lunes, febrero 11

El adiós de un Padre

Foto: http://www.hispanidad.com/Confidencial/benedicto-xvi-la-iglesia-no-es-una-ong-ni-una-sociedad-filantrpica-20121203-153712.html


La paternidad es un tema de ida y de vuelta. No sólo con ser padre de alguien llevas a cabo la realidad maravillosa de la paternidad; es un asunto mucho más complejo, más ligado a nuestra propia constitución humana. Los hijos deben también percibirte como un Padre, deben experimentar de ti la seguridad y la confianza aún en momentos difíciles y complicados. 

Pensé en esta consideración al tener la dicha de encontrarme con mi antiguo arzobispo de Xalapa apenas este fin de semana; reconocí en él a un Padre Espiritual que, mediante su testimonio y presencia, ha apoyado mi encuentro con el mensaje y la persona de Jesucristo. Me ha ocurrido lo mismo al reencuentro con el Padre Zamora, fundador del movimiento al que pertenecí y que, en muchos sentidos, marcó mi vida. 

Hoy ante la noticia del día, de la semana y posiblemente del año, vuelvo a pensar en las claves de la paternidad como una figura central en la vida del ser humano. La paternidad espiritual, al igual que la biológica, nos involucra en un mundo de emociones diversas, pero sobre todo de experiencias profundas que marcan nuestra vida. Suceden no como casualidad sino como causalidad. Detrás de cada situación que ocurre hay un designio; existe un por qué concreto e inscrito en la Pedagogía Divina. Algunos "por qué" se nos han revelado, otros no. Sin embargo, la confianza y la esperanza no deben disminuir. 

Después de la muerte del Gran Papa el Buen Dios ha dado a su Iglesia un pastor de grandes miras y de profunda vida espiritual que ha sabido conducir, a lo largo de ocho turbulentos años, la nave de San Pedro. Hoy nos ha dicho adiós y la noticia ha tomado por sorpresa al mundo entero. 

Considero que mucho tenemos que agradecerle al Papa Teólogo que con todas sus fuerzas, llevándolas al límite, ha sabido dar Testimonio de la Verdad. Ha sido, como reza su lema, un "cooperador", un servidor de la verdad y los cambios internos y reformas que ha emprendido habrán de cosechar sus frutos en los próximos años. Contrario a lo que muchas personas consideran, la gran reforma interna contra la pederastia ha sido impulsada con decisión y vocación por el Santo Padre como una de sus prioridades, así como el nombramiento de los Obispos, estudiando con particularidad y apego a la oración, cada una de las ternas que le fueron propuestas. Pienso en estos dos hechos, aunque pudiéramos enumerar muchos otros. 

Hoy tenemos una Iglesia más fuerte pues Benedicto XVI nos ha contagiado todo su vigor físico hasta ser despojado de él completamente; su espíritu, ciertamente, seguirá acompañándonos desde la callada oración en el monasterio. Esperamos que también su "producción" teológica continúe para ayudarnos a crecer en la Fe. Como hijos espirituales de este Santo Padre habremos de acoger al venidero quien quiera que sea confiados en que Cristo comanda la Iglesia,Cristo reina como ha venido haciéndolo desde el momento mismo en que instauró el ministerio petrino. 

Ante ello surgen los conspiradores habituales que buscan un "motivo oculto", aparecen como por arte de magia los "vaticanólogos de clóset", y sobretodo, los "opinólogos" que ni conocen la Fe ni la vida e historia de la Iglesia. Ante esto, la actitud del católico debería ser apegarse la Iglesia en lugar de participar en "adivinaciones" respecto el nuevo Papa. Dios quiera que los católicos así nos comportemos pues viviremos en los próximos días una situación ciertamente novedosa en la Iglesia y debemos mantener la oración y la firmeza en la Fe. Ante quienes, con oscuros motivos, pretendan empañar nuestro ánimo respondamos con mayor dedicación en nuestra caridad, en nuestras obras de piedad y en nuestro apego a los sacramentos. Recordemos el Evangelio que meditamos ayer, cuando creamos que no podemos más Dios nos invita a lanzar nuevamente las redes. ¡Hagámoslo en su nombre! 

¡Gracias Santo Padre Benedicto XVI!