viernes, agosto 6

Espacio vital

Alguna vez leí, no recuerdo si con Donati o con Buttiglione, que la familia constituye el hábitat del ser humano. Ahora, que he formado mi propia familia y en ella transcurre mi vida, me percato del fenómeno de la distancia y de como éste se supedita ahora a mi propio espacio vital. Mi familia es el espacio adecuado donde puedo desarrollarme completamente, pocos "sitios" me han ofrecido tal seguridad y pertenencia que ahí se me brinda.

Hace años, por mi trabajo, profesión y asuntos profesionales, viajé por no pocos lugares del país. Visitando y disfrutando, conociendo y aprendiendo lo que podía por el camino. Grandes años y grandes experiencias. Pero ahora es bien diferente, hoy sé que mi mejor aprendizaje está al lado de mi esposa y de mis hijos, cualquier viaje que me lleva a otra latitud me parece de suyo poco atractivo pues no tengo la oportunidad de emprender el camino a su lado. 

La vida en familia, cuando se da con el esfuerzo de quienes la integran, es verdaderamente el sitio que mejor conviene al ser humano, en el que mejor se desenvuelve y puede plenamente ser. Me queda claro con estos días de actividad y rutina diversa. Es a su lado donde todo dimensión cobra especial significado. Me siento privilegiado de que cuento con un sitio y refugio configurado por los brazos, la mirada, la sonrisa, la energía, la reflexión y el amor. ¡Ya falta poco para vernos!